Predicación
PASAJE: Mateo 5:3
I. Introducción. Según las escrituras hay diferentes formas de llegar a ser Bienaventurado (Makarios = Dichoso)- salmo 41:1- salmo 84:4- salmo 112:1- Proverbios 16:20 En estos pasajes vemos que hay diferentes formas por las cuales Dios nos llama dichosos, estas pueden ser; la confianza, el temor, ayudar al pobre, etc. Pero la que hoy veremos no tiene relación con estas, más que por el término Bienaventurado (Makarios). Es importante distinguir la forma en que se forma la oración, en nuestra lengua se debería leer: “El pobre en espíritu es bienaventurado”, pero en el pasaje se lee al revés, esto es porque esta escrito para Judíos, recuerde que vimos en la clase pasada que Mateo escribe para los Judíos de aquella época, a ellos les esta demostrando que Jesús es el Mesías. El énfasis del texto ¿Donde cree usted que esta? Esta en la palabra Bienaventurado (Makarios) y hay que distinguir las palabras que sobresalen en esta frase: a. Bienaventurado: μακάριος makários; forma prol. del poet. μάκαρ mákar (sign. lo mismo); supremamente bendecido; por extens. afortunado, bien librado:-bendecir, bienaventurado, dichoso, glorioso.b. Pobre: πτωχός ptojós; de πτώσσω ptósso, acurrucarse; afín a G4422 alt. de G4098); mendigo, pordiosero (como agazapándose), i.e. pobre (estrictamente denotando mendicidad absoluta o pública, aunque también usado en sentido calificado o relativo; en tanto que G3993 prop. sing. solo circunstancias adversas en privado), lit. (a menudo usado como sustantivo) o fig. (afligido):-mendigo, pobre.c. Espíritu: πνεῦμα pneúma; de G4154; corriente de aire, i.e. respiración (soplo) o brisa; por anal. o fig. un espíritu, i.e. (humano) el alma racional, (por impl.) principio vital, ment. disposición, etc., o (sobrehumano) ángel, demonio, o Dios (divino), espíritu de Cristo, el Espíritu Santo:-aliento, espíritu, espiritual, viento. Comp. G5590.En estas palabras la frase debería decir: “Feliz, el hombre que depende de Dios”. Salmo 40:17; Isaías 41:17
II. Actitud que hay en los que dependen. En la practica nosotros debemos caminar en esta dependencia y para ello debemos distinguir las personas que dependen de Dios, a estas personas deberían seguirlas o mejor dicho tendrían que tener ciertas marcas o distintivos que hablen de que son personas que dependen de Dios, así como tenemos marcas que nos demuestran que el Espíritu Santo esta en nosotros Galatas 5:22-23, también debemos tener marcas que distingan a los que dependen de Dios.
a. Confianza: Salmo 20:7, confianza significa: “esperar con firmeza y seguridad”. En la confianza tenemos un aspecto negativo y uno positivo: Negativo: Proverbios 28:26; Jeremías 17:5; Óseas 10:13. Positivo: Salmo 5:11; 9:10; 13:5; 21:7; Proverbios 29:25.
b. Obediencia: Hebreos 10:5-10, es la “Escucha atenta de la palabra de Dios y el acatamiento de su voluntad”. - Éxodo 24:7- Deuteronomio 28:62; 30:10- Josué 1:17- Jeremías 11:3- Hechos 4:19- Hebreos 11:8
c. Reconocer: Proverbios 3:6, reconocer tiene que ver con “Identificar” de donde y de que quien viene toda nuestra vida, ya sea en nuestra provisión o en lo espiritual. - 1 Crónicas 28:9- 2 Crónicas 33:13- Salmo 100:3- Daniel 4:34-37
d. Renunciar: Filipenses 2:6-8, el diccionario define renunciar como: “Ceder voluntariamente algo que es propio o a lo que se tiene derecho”. Aquellos que quieren depender de Dios lo primero que debemos aprender es a renunciar a nosotros mismos.- Galatas 2:20- Juan 3:30- Lucas 14:33- Tito 2:12
III. El ejemplo de Jesús. Jesús sin duda fue la persona que nos dejo un tremendo legado en relación a depender del padre, Él en todo su ministerio siempre manifestó una dependencia absoluta de Dios, Él estaba claro a lo que venia y a lo que iva, Hechos 4:27-28.- Juan 4:34; 5:30; 6:38.- Mateo 3:13-17.- Lucas 2:41-50.
IV. El ejemplo de Pablo. Pablo es otro importante discípulo que tuvo una vida dependiendo de lo que Dios el padre le encomendaba, vemos que los Apóstoles en general siempre buscaron hacer la voluntad de Dios y no la de ellos. - Hechos 9:3-9.- Hechos 13:1-3.- Hechos 13:47.- Hechos 16:6-10.- Galatas 2:20.
V. Conclusión. Podemos concluir y señalar que nuestra vida solamente puede estar segura y tranquila, si dependemos de nuestro amado Señor y Salvador Jesús. Y que mientras no tengamos una vida de: confianza, obediencia, reconocimiento y renuncia, jamás podremos sentirnos satisfechos de ser parte del Reino de nuestro Señor.



